martes, 6 de mayo de 2008

HIPERACTIVIDAD

I. CARACTERISTICAS PRINCIPALES DE LOS NIÑOS HIPERACTIVOS

Antes de reseñar las principales características, se destaca que la mayoria de autores que tratan el tema conciden en señalar que estos niños no tienen un comportamiento extravagante, extraño o inusual durante la infancia. Mantienen conductas conflictivas sólo por la frecuencia que la mantienen, la intensidad y la inoportunidad del momento en el que ocurren. Estos niños tienen dificultad para controlar su conducta en presencia de otros y les resulta más fácil cuando están solos. No todos los niños hiperactivos mantienen las mismas características que a continuación se describen pero las dificultades de atención, impulsividad e hiperactividad son rasgos comunes que presentan todos los niños.
Como características se destacan:

Atención: Lo que más caracteriza al niño hiperactivo es su falta de atención cercana a detalles. La distracción más vulnerable es a los estímulos del contexto ambiental. En casa tienen dificultades para seguir las directrices que se le marcan, para organizarse y parece que no escuchan cuando se les habla.En el colegio cometen errores por no fijarse en los trabajos o en las diferentes actividades. Con frecuencia saltan de una tarea a otra sin terminarla, ya que evitan situaciones que implican un nivel constante de esfuerzo mental.

Impulsividad: Con frecuencia actúa de forma inmediata sin pensar en las consecuencias. Está inquieto con las manos o los pies y no puede sentarse quieto.Está activo en situaciones en que es inapropiado. Habla de forma excesiva, responde antes de que la otra persona termine, tiene dificultad para esperar su turno y frecuentemente interrumpe.

Hiperactividad: Lo más característico de estos niños es la excesiva actividad motora. Siempre están en continuo movimiento, corren, saltan por la calle, nunca quieren ir cogidos de la mano... Su excesivo movimiento no persigue ningún objetivo, carece de finalidad.

Comportamiento: Su comportamiento es imprevisible, inmaduro, inapropiado para su edad. No son malos pero sí que son traviesos. Se muestran violentos y agresivos verbal y fisicamente. Con frecuencia mienten y cometen hurtos.

Aprendizaje: La mayoría de los niños hiperactivos presentan dificultades en el aprendizaje. El 40 ó 50% de los niños hiperactivos tienen un bajo rendimiento escolar. Tienen dificultades perceptivas, con lo cual no diferencian bien entre letras y líneas y tienen poca capacidad para estructurar la información que recibe a través de los distintos sentidos. Las dificultades de los niños hiperactivos estriban en la adquisición y el manejo de la lectura, escritura y el cálculo.Son torpes para escribir o dibujar, tienen mala letra y cometen grandes errores de ortografía. En cálculo, se olvidan de las llevadas y operaciones básicas.
En lectura, omiten palabras, sílabas e incluso renglones, no comprenden lo que leen, pueden identificar las letras pero no saben pronunciarlas correctamente. Tienen dificultad para memorizar y para generalizar la información adquirida.

Desobediencia: Como dijimos anteriormente al niño hiperactivo le cuesta seguir las directrices que se le marcan en casa. El niño hace lo contrario de lo que se dice o pide. Los padres tienen especial dificultad para educarles en adquirir patrones de conducta (hábitos de higiene, cortesía...).

Estabilidad emocional: Presentan cambios bruscos de humor, tienen un concepto pobre de sí mismo y no aceptan perder, por lo que no asumen sus propios fracasos.

miércoles, 30 de abril de 2008

SOBRE EL SÍNDROME DE DOWN (Parte final)

Recordemos que el Síndrome de Down es un trastorno que supone una combinación de defectos congénitos, entre ellos, cierto grado de retraso mental, facciones características y, con frecuencia, defectos cardíacos, mayor cantidad de infecciones, deficiencias visuales y auditivas y otros problemas de salud. La gravedad de estos problemas varía enormemente entre las distintas personas afectadas. El síndrome de Down es uno de los defectos congénitos genéticos más comunes, y afecta a aproximadamente uno de cada 800 a 1.000 bebés. Su causa más común es la presencia de un cromosoma de más. Un cromosoma es la estructura celular que contiene la información genética.

¿Se puede diagnosticar el síndrome de Down antes de que nazca el bebé?

Sí. El análisis prenatal de la amniocentesis o una prueba más nueva llamada “la muestra del villus coriónico” permite diagnosticar el síndrome de Down o, con más frecuencia, confirmar que éste no está presente. Como ambos procedimientos conllevan un pequeño riesgo de infección o de aborto espontáneo, generalmente se ofrecen solamente a aquellas mujeres cuyas probabilidades de tener un bebé con defectos congénitos cromosómicos o de otro tipo son mayores de lo normal.
Un médico puede sugerir la realización de una amniocentesis cuando una mujer obtiene un resultado anómalo en un análisis de sangre (denominado a menudo análisis triple o “triple screen”) que se realiza alrededor de la semana 16 del embarazo. Sin embargo, este análisis de sangre no proporciona un diagnóstico concluyente. Significa simplemente que debería considerarse la realización de pruebas y análisis adicionales, como una amniocentesis. También se pueden detectar muchos casos de síndrome de Down mediante ultrasonidos.
Toda familia con un niño con retraso mental o un niño con otros defectos congénitos puede conversar sobre estos análisis y pruebas con su médico o su profesional de la salud. Éste podrá recomendar que la familia consulte a un especialista en genética para saber más sobre su problema particular y sobre los riesgos que supone tener otro bebé.

¿Qué riesgo tienen los padres de un niño con síndrome de Down de tener otro niño afectado?

En términos generales, las probabilidades de concebir otro bebé con síndrome de Down en cada embarazo subsiguiente son del 1 por ciento más el riesgo adicional propio de la madre según su edad. Sin embargo, si el primer niño presenta síndrome de Down con translocación, las probabilidades de tener otro niño con síndrome de Down pueden incrementarse enormemente.
Por lo general, después del nacimiento, cuando se sospecha que un bebé tiene síndrome de Down, el médico le extrae una muestra de sangre para realizar un análisis cromosómico (llamado un cariotipo). Este análisis sirve para determinar si el bebé tiene síndrome de Down y para identificar la anomalía cromosómica correspondiente. Esta información es importante en la determinación del riesgo que corren los padres en futuros embarazos. El doctor podrá enviar a los padres a un especialista en genética que les explique detalladamente los resultados de este análisis cromosómico y les indique cuáles son los riesgos de que se repita este fenómeno en otro embarazo.

¿Quiénes están investigando el síndrome de Down?

Hay becarios de March of Dimes que investigan por qué ocurren errores en la división de cromosomas, con la esperanza de poder algún día prevenir el síndrome de Down y otros defectos congénitos causados por anomalías en la cantidad o en la estructura de los cromosomas. Otras investigaciones patrocinadas por March of Dimes estudian el papel de un gen en las anomalías cerebrales asociadas con el síndrome de Down, con el objetivo de tratar el retraso mental asociado con el trastorno. Un equipo internacional de científicos ha confeccionado un mapa de todos los genes del cromosoma 21, lo cual podría preparar el terreno para encontrar un tratamiento para muchas de las características de este trastorno.

¿Dónde pueden las familias afectadas por el síndrome de Down obtener más información?


- En Venezuela puede solicitar información sobre la Asociación de Personas con Síndrome de Down, en los Planteles y Servicios de Educación Especial que funcionan en su localidad o en el Departamentos de Educación Especial de la Zona Educativa que funciona en cada capital de estado.

Hay organizaciones en todos los EE.UU. que brindan apoyo e información a familias con niños afectados por el síndrome de Down. Dos de ellas son: National Down Syndrome Society 666 Broadway New York, NY 10012 (800) 221-4602 ó (212) 460-9330 y National Down Syndrome Congress 7000 Peachtree-Dunwoody Road, N.E. Building 5, Suite 100 Atlanta, GA 30328 (800) 232-NDSC ó (770) 604-9500.
Buscar Google y entrar Síndrome de Down.
http://www.down21.org/ http://www.down21.org/vision_perspec/art_que_es_sd.htm# http://www.down21.org/vision_perspec/art cromosoma_21.htm.

martes, 15 de abril de 2008

SOBRE EL SÍNDROME DE DOWN (Parte III / IV)

(Cont.)

¿Qué puede hacer un niño con síndrome de Down?

Por lo general, los niños con síndrome de Down pueden hacer la mayoría de las cosas que hace cualquier niño, como caminar, hablar, vestirse e ir solo al baño. Sin embargo, generalmente comienzan a aprender estas cosas más tarde que otros niños. No puede pronosticarse la edad exacta en la que alcanzarán estos puntos de su desarrollo. Sin embargo, los programas de intervención temprana que se inician en la infancia pueden ayudar a estos niños a alcanzar antes los diferentes sucesos propios del desarrollo.

¿Se puede curar o prevenir el síndrome de Down?

No existe cura para el síndrome de Down, ni hay manera alguna de prevenir el accidente cromosómico que lo causa. Sin embargo, varios estudios realizados recientemente sugieren que algunas mujeres que han tenido un bebé con síndrome de Down tenían una anomalía que afecta la manera en que sus organismos metabolizan (procesan) la vitamina B conocida como ácido fólico. En caso de confirmarse, este hallazgo podría proporcionar una razón más para recomendar a las mujeres que pueden quedar embarazadas que tomen una multivitamina a diario que contenga 400 microgramos de ácido fólico (lo que, según se ha comprobado, reduce el riesgo de ciertos defectos congénitos del cerebro y de la médula espinal).

¿Pueden casarse quienes tienen síndrome de Down?

Algunas personas con síndrome de Down se casan. Si bien se han producido raras excepciones, los hombres con síndrome de Down generalmente no pueden engendrar hijos. En cualquier embarazo, una mujer con síndrome de Down tiene el 50 por ciento de probabilidades de concebir un niño con síndrome de Down, pero se suelen producir abortos espontáneos en muchos embarazos de fetos afectados. Una cantidad considerable de adultos con síndrome de Down (15 a 20 por ciento) desarrolla enfermedad de Alzheimer cuando llega a su madurez.

¿Quiénes corren el mayor riesgo de tener un bebé con síndrome de Down?

Las parejas que ya han tenido un bebé con síndrome de Down, las madres o los padres con una translocación del cromosoma 21 y las madres de más de 35 años de edad corren el mayor riesgo. El riesgo de síndrome de Down se incrementa con la edad, desde aproximadamente 1 de cada 1.250 niños para una mujer de 25 años de edad a 1 de cada 1.000 a los 30 años, 1 de cada 400 a los 35 años y uno de cada 100 a los 40 años. Sin embargo, por lo menos el 80 por ciento de los bebés con síndrome de Down nacen de mujeres de menos de 35 años de edad, ya que las mujeres más jóvenes tienen muchos más bebés.
¿Dónde pueden las familias afectadas por el síndrome de Down obtener más información?

- En Venezuela puede solicitar información sobre la Asociación de Personas con Síndrome de Down, en los Planteles y Servicios de Educación Especial que funcionan en su localidad o en el Departamentos de Educación Especial de la Zona Educativa que funciona en cada capital de estado.

-Hay organizaciones en todos los EE.UU. que brindan apoyo e información a familias con niños afectados por el síndrome de Down. Dos de ellas son:
National Down Syndrome Society 666 Broadway New York, NY 10012 (800) 221-4602 ó (212) 460-9330 y National Down Syndrome Congress 7000 Peachtree-Dunwoody Road, N.E. Building 5, Suite 100 Atlanta, GA 30328 (800) 232-NDSC ó (770) 604-9500.
Buscar Google y entrar Síndrome de Down.

viernes, 28 de marzo de 2008

SOBRE EL SÍNDROME DE DOWN (Parte II / IV)

¿Qué problemas de salud puede tener un niño con síndrome de Down?
Casi la mitad de los bebés con síndrome de Down tienen defectos cardíacos. Algunos defectos son de poca importancia y pueden ser tratados con medicamentos, pero hay otros para los que se requiere cirugía. Todos los bebés con síndrome de Down deben ser examinados por un cardiólogo pediátrico, un médico que se especializa en las enfermedades del corazón de los niños, y ser sometidos a un ecocardiograma durante los 2 primeros meses de vida para permitir el tratamiento de cualquier defecto cardíaco que puedan tener.

Cerca del 10 por ciento de los bebés con síndrome de Down nacen con malformaciones intestinales que tienen que ser corregidas quirúrgicamente. Más del 50 por ciento tiene alguna deficiencia visual o auditiva. Entre los problemas visuales más comunes se encuentran el estrabismo (ambliopía), la miopía o hipermetropía y las cataratas. La mayoría de los casos pueden ser tratados con anteojos, con cirugía o mediante otros métodos. Se debe consultar a un oftalmólogo pediátrico, por lo general durante los primeros seis meses de vida del niño.

Los niños con síndrome de Down pueden tener deficiencias auditivas por causa de la presencia de líquido en el oído medio, de un defecto nervioso o de ambas cosas. Los bebés con síndrome de Down deben ser sometidos a exámenes al nacer o antes de los 3 meses de edad para detectar la pérdida de audición. Todos los niños con síndrome de Down deben ser sometidos a exámenes de visión y audición en forma regular para permitir el tratamiento de cualquier problema y evitar problemas en el desarrollo del habla y de otras destrezas.
Los niños con síndrome de Down tienden a resfriarse mucho y a tener infecciones de oído y, además, suelen contraer bronquitis y neumonía. También tienen un riesgo mayor de tener problemas de tiroides y leucemia. Los niños con este trastorno deben recibir atención médica regularmente, incluidas las vacunaciones infantiles habituales.


¿Puede un niño con síndrome de Down asistir a la escuela?
Sí. Hay programas especiales a partir de la edad preescolar que ayudan a los niños con síndrome de Down a desarrollar sus destrezas en la mayor medida posible. Además de beneficiarse de la intervención temprana y de la educación especial, muchos niños consiguen integrarse en clases para niños normales. El porvenir de estos niños es mucho más prometedor de lo que solía ser. Los niños en los que la enfermedad es más leve pueden aprender a leer y escribir y participan de diversas actividades propias de la niñez, tanto en la escuela como en sus vecindarios. Si bien hay programas de trabajo especiales diseñados para adultos con el síndrome de Down, mucha gente afectada por este trastorno es capaz de trabajar normalmente. Hoy en día, es cada vez mayor la cantidad de adultos con síndrome de Down que viven en forma semi independiente en hogares comunitarios grupales, cuidando de sí mismos, participando en las tareas del hogar, haciendo amistades, tomando parte en actividades recreativas y trabajando en su comunidad.

¿Dónde pueden las familias afectadas por el síndrome de Down obtener más información?
- En Venezuela puede solicitar información sobre la Asociación de Personas con Síndrome de Down, en los Planteles y Servicios de Educación Especial que funcionan en su localidad o en el Departamentos de Educación Especial de la Zona Educativa que funciona en cada capital de estado.
-Hay organizaciones en todos los EE.UU. que brindan apoyo e información a familias con niños afectados por el síndrome de Down. Dos de ellas son:
National Down Syndrome Society 666 Broadway New York, NY 10012 (800) 221-4602 ó (212) 460-9330 y National Down Syndrome Congress 7000 Peachtree-Dunwoody Road, N.E. Building 5, Suite 100 Atlanta, GA 30328 (800) 232-NDSC ó (770) 604-9500.
Buscar Google y entrar Síndrome de Down.

martes, 4 de marzo de 2008

SOBRE EL SÍNDROME DE DOWN (Parte I / IV)

¿Qué es el síndrome de Down?
El síndrome de Down es un trastorno que supone una combinación de defectos congénitos, entre ellos, cierto grado de retraso mental, facciones características y, con frecuencia, defectos cardíacos, mayor cantidad de infecciones, deficiencias visuales y auditivas y otros problemas de salud. La gravedad de estos problemas varía enormemente entre las distintas personas afectadas. El síndrome de Down es uno de los defectos congénitos genéticos más comunes, y afecta a aproximadamente uno de cada 800 a 1.000 bebés. Su causa más común es la presencia de un cromosoma de más. Un cromosoma es la estructura celular que contiene la información genética (los genes). Según la Sociedad Nacional Estadounidense del Síndrome de Down, en los EE.UU. hay alrededor de 350.000 individuos con síndrome de Down; si bien varía según la persona y su condición médica, el promedio de vida de los adultos con síndrome de Down es de aproximadamente 55 años.

¿Qué es lo que provoca el síndrome de Down?
Normalmente, todo óvulo y todo espermatozoide contiene 23 cromosomas. La unión de ellos da como resultado 23 pares, o sea un total de 46 cromosomas. A veces, se produce un accidente durante la formación de un óvulo o espermatozoide que hace que tenga un cromosoma número 21 de más. Esta célula aporta un cromosoma 21 adicional al embrión, produciéndose así el síndrome de Down. Las facciones y defectos congénitos propios del síndrome de Down provienen de la existencia de este cromosoma 21 adicional en cada una de las células del cuerpo. El síndrome de Down también se llama trisomía 21, debido a la presencia de tres cromosomas número 21.

Ocasionalmente, el cromosoma 21 adicional se adhiere a otro cromosoma dentro del óvulo o del esperma; esto puede provocar lo que se denomina translocación del síndrome de Down. Ésta es la única forma del síndrome de Down que puede heredarse de uno de los padres. En estos casos, el padre tiene una redistribución del cromosoma 21, llamada translocación equilibrada, que no afecta su salud. En casos aislados, puede producirse una forma del síndrome de Down llamada “síndrome de Down en mosaico”, cuando tiene lugar un accidente en la división celular después de la fertilización. Las personas afectadas tienen algunas células con un cromosoma 21 adicional y otras con la cantidad normal.

¿Qué aspecto presenta un niño con síndrome de Down?
Un niño con síndrome de Down puede tener ojos almendrados y orejas pequeñas y ligeramente dobladas en la parte superior. Su boca puede ser pequeña, lo que hace que la lengua parezca grande. La nariz también puede ser pequeña y achatada. Algunos bebés con síndrome de Down tienen el cuello corto y las manos pequeñas con dedos cortos y, debido a la menor tonicidad muscular, pueden parecer “blandos”.
A menudo el niño o adulto con síndrome de Down es bajo y sus articulaciones son particularmente flexibles.
La mayoría de los niños con síndrome de Down presentan algunas de estas características, pero no todas.

¿Qué tan grave es el retardo mental?
El grado de retraso mental varía grandemente, pudiendo ser ligero, moderado o grave. La mayoría, sin embargo, presenta un retraso mental de leve a moderado y los estudios sugieren que, con la intervención adecuada, menos del 10 por ciento de ellos tendrá un retraso mental grave. No hay manera de predecir el desarrollo mental de un niño con síndrome de Down en función de sus características físicas.

¿Dónde pueden las familias afectadas por el síndrome de Down obtener más información?

- En Venezuela puede solicitar información sobre la Asociación de Personas con Síndrome de Down, en los Planteles y Servicios de Educación Especial que funcionan en su localidad o en el Departamentos de Educación Especial de la Zona Educativa que funciona en cada capital de estado.
-Hay organizaciones en todos los EE.UU. que brindan apoyo e información a familias con niños afectados por el síndrome de Down. Dos de ellas son: National Down Syndrome Society 666 Broadway New York, NY 10012 (800) 221-4602 ó (212) 460-9330 y National Down Syndrome Congress 7000 Peachtree-Dunwoody Road, N.E. Building 5, Suite 100 Atlanta, GA 30328 (800) 232-NDSC ó (770) 604-9500.
Buscar Google y entrar Síndrome de Down.
http://www.down21.org/ http://www.down21.org/vision_perspec/art_que_es_sd.htm# http://www.down21.org/vision_perspec/art cromosoma_21.htm.

viernes, 15 de febrero de 2008

SOBRE EL AUTISMO (Parte final)

ALGUNOS ASPECTOS…


Como ya se dijo, el autismo es un síndrome que estadísticamente afecta a 4 de cada 1000 niños; a la fecha las causas son desconocidas, aún y cuando desde hace muchos años se le reconoce como un trastorno del desarrollo. Salvo contadas excepciones, el autismo es congénito (se tiene de nacimiento) y se manifiesta en los niños regularmente entre los 18 meses y 3 años de edad. Los primeros síntomas suelen ser: el niño pierde el habla, no ve a los ojos, pareciese que fuese sordo, tiene obsesión por los objetos o muestra total desinterés en las relaciones sociales con los demás. En algunas ocasiones puede llegar a confundirse con esquizofrenia infantil.

Existen múltiples estudios genéticos que relacionan los cromosomas 5 y 15 con el autismo así como otros que buscan vincularlo con cuestiones biológicas como vacunas e intoxicación de metales. A la fecha, ninguno de estos estudios ha logrado sustentar su teoría y por lo mismo, no se puede precisar el origen mismo del síndrome. El autismo no es una enfermedad, sino más bien un desorden del desarrollo de las funciones del cerebro. Las personas con autismo clásico muestran tres tipos de síntomas: interacción social limitada, problemas con la comunicación verbal y no verbal y con la imaginación, y actividades e intereses limitados o poco usuales. Los síntomas de autismo usualmente aparecen durante los primeros tres años de la niñez y continúan a través de toda la vida. Aunque no hay cura, el cuidado apropiado puede promover un desarrollo relativamente normal y reducir los comportamientos no deseables. Las personas con autismo tienen un largo ciclo de vida normal.

¿Qué papel juega la genética en el Autismo?

Estudios recientes fuertemente sugieren que algunas personas tienen una predisposición genética al autismo. Los científicos estiman que, en las familias con un niño autista, el riesgo de tener un segundo niño con el desorden es de aproximadamente cinco por ciento, o uno en 20, lo cual es mayor que el riesgo para la población general. Los investigadores están buscando pistas de cuáles son los genes que contribuyen a este aumento en la susceptibilidad. En algunos casos, los padres y otros familiares de una persona autista muestran un comportamiento social, de comunicación, o repetitivo que les permite funcionar normalmente pero que parece estar relacionado al autismo. La evidencia también sugiere que algunos desórdenes afectivos o emocionales, tales como la depresión mánica, ocurren más frecuente que el promedio en familias con personas con autismo.

¿Cambian los síntomas del autismo con el tiempo?

Los síntomas en muchos niños con autismo mejoran con intervención o según el niño madura. Algunas personas con autismo eventualmente viven una vida normal o casi normal. Sin embargo, los reportes de padres de niños con autismo indican que las destrezas de lenguaje de algunos niños retroceden temprano en la vida, usualmente antes de los tres años de edad. Este retroceso a menudo parece ligado a la epilepsia o a actividad cerebral parecida a convulsiones. La adolescencia también empeora los problemas de comportamiento en algunos niños con autismo, los cuales se deprimen o paulatinamente se vuelven incontrolables. Los padres deben estar preparados para ajustar el tratamiento a las necesidades cambiantes de sus niños.


¿Cómo puede ser tratado el autismo?

Al presente no hay cura para el autismo. Las terapias o intervenciones son diseñadas para remediar síntomas específicos en cada individuo. Las terapias mejor estudiadas incluyen intervenciones médicas y de educación/conducta. Aunque estas intervenciones no curan el autismo, ellas a menudo logran una mejora substancial.


_______________
Para información sobre otros trastornos neurológicos o programas de investigaciones financiados por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Apoplejía, póngase en contacto con la Red de Recursos e Información sobre el Cerebro (BRAIN) del NINDS al: BRAIN P. O. Box 5801 Bethesda, MD 20824 (800) 352-9424. Para más información sobre el autismo, usted puede comunicarse con: National Institute of Mental Health (NIMH) 6001 Executive Blvd. Rm. 8184, MSC 9663. Bethesda, MD 20892-9663 nimhinfo@nih.gov.

Fuente: (http://www.ninds.nih.gov/ - http://www.nimh.nih.gov/ )

sábado, 2 de febrero de 2008

SOBRE EL AUTISMO (Parte II / III)

ALGUNOS ASPECTOS…

¿Cómo se diagnostica el autismo?
El autismo se clasifica como uno de los desórdenes extendidos del desarrollo. Algunos médicos también usan términos tal como "perturbado emocionalmente" para describir a personas con autismo. Porque éste varía grandemente en su severidad y síntomas, el autismo puede ser no reconocido especialmente en individuos levemente afectados o en aquellos con impedimentos múltiples. Los investigadores y terapeutas han desarrollado varios conjuntos de criterios para el diagnóstico del autismo. Algunos criterios usados frecuentemente incluyen:

Juego imaginativo y social ausente o limitado

Habilidad limitada para hacer amistad con sus iguales

Habilidad limitada para iniciar o mantener una conversación con otros

Uso del lenguaje estereotipado, repetitivo o no habitual

Patrones de intereses restringidos que son anormales en intensidad y foco

Aparente infléxibilidad y apego a rutinas específicas o ritos

Preocupación por las partes de objetos

Los niños con algunos de los síntomas de autismo, pero no con suficientes como para ser diagnosticados con la forma clásica del desorden, son frecuentemente diagnosticados con el desorden extendido del desarrollo - no específico. El término síndrome de Asperger es algunas veces usado para describir a personas con comportamiento autista pero con buen desarrollo de las destrezas del lenguaje. Los niños que parecen normales en sus primeros años y que luego pierden destrezas y comienzan a mostrar un comportamiento autista suelen ser diagnosticados con el desorden desintegrativo de la niñez (CDD del inglés "childhood disintegrative disorder"). Las niñas con el síndrome de Rett, un desorden genético ligado al sexo caracterizado por un desarrollo del cerebro inadecuado, convulsiones y otros problemas neurológicos, también pueden mostrar un comportamiento autista. PDD - NOS, el síndrome de Asperger, CDD y el síndrome de Rett son a veces llamados “el espectro de desórdenes del autismo”.

Ya que los problemas de audición pueden ser confundidos con autismo, los niños con desarrollo tardío del habla deben ser examinados de la audición. Algunas veces los niños tienen dificultades de audición además de autismo. Cerca de la mitad de las personas con autismo tienen una puntuación más baja de 50 en exámenes de IQ, 20 por ciento tienen una puntuación entre 50 y 70, y 30 por ciento tienen una puntuación más alta de 70. Sin embargo, estimar el IQ en niños pequeños con autismo es a menudo difícil porque los problemas del lenguaje y comportamiento interfieren con el examen. Un porcentaje pequeño de las personas con autismo son “savants”. Estas personas tienen destrezas limitadas pero extraordinarias en áreas como la música, las matemáticas, el dibujo o la visualización.

¿Qué causa el autismo?
El autismo no tiene una sola causa. Los investigadores creen que algunos genes, así como factores ambientales tales como virus o químicos, contribuyen al desorden. Los estudios de personas con autismo han encontrado anormalidades en algunas regiones del cerebro, incluyendo el cerebelo, la amígdala, el hipocampo, el septo y los cuerpos mamiliares. Las neuronas en estas regiones parecen ser más pequeñas de lo normal y tienen fibras nerviosas subdesarrolladas, las cuales pueden interferir con las señales nerviosas. Estas anormalidades sugieren que el autismo resulta de una ruptura en el desarrollo del cerebro durante el desarrollo fetal. Otros estudios sugieren que las personas con autismo tienen anormalidades en la serotonina y otras moléculas mensajeras en el cerebro. A pesar de que estos hallazgos son intrigantes, éstos son preliminares y requieren más estudios. La creencia inicial de que los hábitos de los padres eran los responsables del autismo han sido ahora refutados.

En una minoría de los casos, desórdenes tales como el síndrome del X frágil, esclerosis tuberosa, fenilcetonuria no tratada y rubéola congénita causan comportamiento autista. Otros desórdenes, incluyendo el síndrome de Tourette, impedimentos en el aprendizaje y el desorden del déficit de la atención, a menudo ocurren con el autismo pero no lo causan. Debido a razones aún desconocidas, alrededor del 20 al 30 por ciento de las personas con autismo también desarrollan epilepsia cuando llegan a la etapa adulta. Aunque personas con esquizofrenia pueden mostrar comportamiento similar al autismo, sus síntomas usualmente no aparecen hasta tarde en la adolescencia o temprano en la etapa adulta. La mayoría de las personas con esquizofrenia también tienen alucinaciones y delusiones, las cuales no se encuentran en el autismo. (Continuará en próxima publicación: Parte III).
_______________
Para información sobre otros trastornos neurológicos o programas de investigaciones financiados por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Apoplejía, póngase en contacto con la Red de Recursos e Información sobre el Cerebro (BRAIN) del NINDS al: BRAIN P. O. Box 5801 Bethesda, MD 20824 (800) 352-9424. Para más información sobre el autismo, usted puede comunicarse con: National Institute of Mental Health (NIMH) 6001 Executive Blvd. Rm. 8184, MSC 9663. Bethesda, MD 20892-9663 nimhinfo@nih.gov.
Fuente: (http://www.ninds.nih.gov/ - http://www.nimh.nih.gov/ )